lunes, 28 de noviembre de 2016

Flamenco: Nouveaux discours artistiques et critiques

          El 1 de diciembre participaré en el Colloque internacional Flamenco: Nouveaux discours artistiques et critiques, organizado por la Universidad de Grenoble, con una conferencia titulada "Emoción-arte o pintar un cuadro (emocional): acuidad sonora y palimpsesto en Félix Grande". Por otro lado voy a intervenir como moderador en la mesa redonda "El flamenco actual, entre tradición y experimentación" en la que intervendrán también Andrés Marín, Antonio Campos  e Ismael de Begoña.





miércoles, 9 de noviembre de 2016

Valente, naciente sombra

El día 10 de noviembre impartiré en el Congreso Valente, naciente sombra,  la conferencia "La pervivencia de la Música en la obra de José Ángel Valente".

sábado, 24 de septiembre de 2016

“Miniaturas espirituales para niños (Suite en dos movimientos)", de Anjara. La mia Parte en Myspace.

En Myspace hemos volcado "Miniaturas espirituales para niños (suite en dos movimientos" del CD Anjara. La mia parte: 

Templo de la Iluminación (Bacchiana).

Mantra sobre mandala de arena (Meditación).


Es un proyecto musical de índole solidaria con fines educativos en Madagascar. Si queréis más información os dejamos el enlace a la web de Anjara: 


http://anjara-lamiaparte.tumblr.com/



jueves, 22 de septiembre de 2016

Noches de tormenta. Granaína y malagueña en Myspace


Ya podéis escuchar en Myspace Noches de tormenta. Granaína y malagueña, colaboración de Paco Escobar en el disco Con pocas palabras de José Manuel Castillo. Flamenco y Universidad. Dedicado a José Cenizo. 

Eurídice XXI en Myspace

Os anexo el enlace de la página de myspace donde hemos subido algunos temas del disco Eurídice XXI, Paco Escobar e Indira Ferrer, Cátedra de Flamencología de la Universidad de Sevilla, Flamenco y Universidad. El diseño del libreto, la portada y contraportada de Ro Sánchez. Esperamos que sea de vuestro agrado. Un abrazo:


https://myspace.com/pacoescobar1/music/album/eur-dice-xxi-20632296




miércoles, 14 de septiembre de 2016

Caracterización genérica y tradición retórica en la Égloga fúnebre de Martín de Ángulo

Conferencia "Caracterización genérica y tradición retórica en la Égloga fúnebre de Martín de Ángulo: a propósito de la Eclogae piscatoriae de Sannazaro" de F.J. Escobar Borrego en el Colloque de Rouen, 4-6 juillet 2016, "Consulendae sunt aures : Rhétorique et langue latine d'art à la Renaissance : Pontano, Sannazar et l'académie napolitaine ".


martes, 13 de septiembre de 2016

“Félix Grande interpreta a Paco de Lucía: Microrrelato, retrato pictórico y poética musical”

Ponencia  de Francisco Javier Escobar "Félix Grande interpreta a Paco de Lucía: Microrrelato, retrato pictórico y poética musical" dentro del Seminario "El flamenco y las bellas artes. Formación complementaria" celebrado dentro de los Curso de Verano  de la Universidad Pablo de Olavide en su sede de Carmona. 



viernes, 15 de abril de 2016

Reseña de Anjara. La mia parte de Paco Escobar en JONDOWEB


"Anjara. La mia parte" es un proyecto de músicas del mundo, con muestras de música contemporánea, étnica, jazz, flamenca, etc. Un mosaico artístico-musical precioso, variado, armonioso. Encontraremos artistas de distintas partes del mundo como Antonio Forcione, Gavino Murgia, Olga de Madgascar, entre otros, o, el más cercano a nosotros los flamencos, Paco Escobar.

Ahí participa este profesor de Literatura de la Universidad de Sevilla y concertista de guitarra flamenca, que ha grabado varios discos de sutil e hiperculta construcción musical flamenca con múltiples influencias de otras músicas y artes. En este CD participa por España. Aporta dos piezas bellísimas llenas de ternura, incluso oímos la voz de Marina, su hija pequeña. La composición musical de Paco llena la vida de ánimo interior, de deleite y bálsamo. El proyecto, además, es de índole solidaria. Lo recaudado se destinará a la educación en una escuela de Madagascar: puede verse la web anjara-lamiaparte.tumblr.com

Ofrecemos el comentario que hace el propio autor de su aportación y verán a qué refiero cuando digo “hiperculto”, profundo, muy intelectual pero a la vez muy cercano, armónico, vital:

“Miniaturas espirituales para niños (Suite en dos movimientos)

Templo de la Iluminación (Bacchiana).

Mantra sobre mandala de arena (Meditación). La presente Suite para guitarra y voz se estructura, a modo de díptico, en dos miniaturas o tiempos complementarios. El primero de ellos constituye un guiño intertextual a los espacios sonoros de Johann Sebastian Bach, «Templo de la Iluminación» y modelo canónico para las formalizaciones musicales sacras. Así lo refleja ya la concisa evocación, como preludio del tema, de los clásicos minuetos en La menor y Sol mayor sobre el que se edifican las variaciones propuestas en progresivas tonalidades, transportes y modulaciones, esto es, como obra en continuo desarrollo y reescritura en la línea de compositores como Heitor Villa-Lobos (Bacchianas) o Astor Piazzolla (Fugata). Para dicho work in progress, se sigue, además, el paradigma conceptual modélico de autores contemporáneos como Pierre Boulez o Picasso, si bien se encuentra también presente, como sabían estos artistas, en oraciones de diferentes religiones. 

Tanto es así que el segundo movimiento de la Suite, como contrapunto, evoca la tradición espiritual de los mantras meditativos y salmódicos budistas con el objeto de transmitir mensajes edificantes en la educación emocional, psicológica y ética de los niños. Se incardina este código estético espiritual, pues, en el interés que ha despertado el budismo, el taoísmo o el sufismo en personalidades de la cultura tan relevantes como Olivier Messiaen con su sinfonía Turangalila, Herman Hesse con su novela Siddhartha o Jorge Luis Borges con su conferencia sobre Budismo en Las Siete noches. Tampoco ha faltado dicha influencia, hasta el momento, en eminentes autores de la Psicología humanista o de la posmodernidad, transpersonal e incluso cognitiva como Abraham Maslow, Erich Fromm, Carl Rogers o Daniel Goleman, entre otros, especialmente en sus planteamientos terapéuticos y epistemológicos sobre autorrealización, conciencia, sentimientos y emociones, intuición, examen contemplativo, meditación holística y consciencia plena (mindfullness), trascendencia del ego, relaciones interpersonales y cooperación, aprendizaje vivencial, psicodrama, flujo energético o creatividad estética, en la que se aúnan, claro está, mente y cuerpo. 

Por último, el «aire» andaluz que rezuma el conjunto integral de la Suite responde al empleo de arquetipos armónico-rítmicos procedentes, entre otros estilos, del fandango, la malagueña y la minera, con ecos de Ramón Montoya, además de jaleos y bulerías canasteras o al golpe. Tampoco falta, como complemento conceptual, el empleo de escalas pentatónicas y de tonos enteros, presentes con frecuencia en los métodos de música para niños como el de Carl Orff o el de Kodály, en la obra de compositores contemporáneos como Debussy, Mahler, Bartók, Dvořák, Stravinski o Gershwin, y reconocible también en la escala yo de la salmodia budista y de otros cánticos orientales. Por ello, los títulos de los movimientos que aquí se ofrecen aluden a referentes o realia de sabor andaluz, aunque con un toque binaural zen, identificables en una Stupa budista de la Costa malagueña, en concreto en Benalmádena, sobre un paraje montañoso desde donde se contempla, como una trascendente iluminación, el Mar mediterráneo. «Templo de la Iluminación» es, de hecho, la denominación de dicho santuario, mientras que «Mandala sobre arena» corresponde a uno de los símbolos religiosos que pueden contemplarse en su interior junto a escenas narrativas murales sobre la vida y aretalogía de Buda. Valgan, en fin, estas miniaturas espirituales para niños, que hermanan la tradición espiritual occidental y oriental en un mismo paisaje sonoro, como rendido homenaje a la ejemplar vida y obra de Vicente Ferrer”.

Lo dicho: una joya musical para disfrutar. No se la pierdan.


José Cenizo Jiménez

La ciudad que vives:Sevilla por barrio. Música de los CD "A Contratiempo" y "Anjara"





Reseña de Con pocas palabras de José Manuel Castillo en JONDOWEB -


Con pocas palabras de José Manuel Castillo - JONDOWEB - El flamenco mas cabal - Web de cante, guitarra y baile


domingo, 31 de enero de 2016

La poesía dispersa de Juan de Mal Lara, vernácula y latina



   El presente volumen ofrece, por vez primera y de manera integral, el estudio y edición crítica de la poesía dispersa del humanista sevillano Juan de Mal Lara (1526-1571). redactado tanto en castellano como en latín, dicho corpus trasluce el maridaje entre la tradición clásica y la espiritualidad cristiana del autor, como también su erudición libresca hermanada con saberes de "vulgar filosofía y varia lección", por lo general con una implementación metodológica de notoria utilidad para la sociedad.

 Este libro brinda una valoración historiográfica (y vindicación) de Mal Lara en el Parnaso o República de las Letras del Siglo de Oro como poeta erudito, habida cuenta de que, ya en su época, llegaría a obtener el reconocimiento no sólo de los más selectos círculos humanísticos en España, disfrutando incluso de cierto posicionamiento intelectual en la Corte de Felipe II durante los últimos compases de su trayectoria profesional, sino también de Italia, en concreto en prestigiosos cenáculos académicos de la Città eterna.

  Por último, se abordan, además, diferentes problemas de atribución autorial, el ideario cívico-político y la dimensión pública de los epigramas prologales, al tiempo que se atiende a la transmisión y recepción de la poesía de Mal Lara en los siglos XVIII y XIX. Para ello, se complementan los planteamientos críticos de historiografía y canon con otros auxiliares sobre mecenazgo literario, historia de las mentalidades, o cultura popular y folclore a partir de la difusión de "La Filosofía vulgar" en la Sevilla romántica. No falta, en fin, tampoco, en este recorrido interdisciplinar y de comparatismo entre las artes (poesía, pintura, litografía, cerámica, música), la presencia de prestigiosas instituciones literarias y académicas en la Edad Moderna, con especial atención a los procesos de mediación, así como de señeras bibliotecas nobiliarias (Conde de Mejorada y Marqués de Jerez de los Caballeros).

lunes, 30 de noviembre de 2015

Miniaturas espirituales para niños (Suite en dos movimientos). CD ANJARA. LA MIA PARTE



Templo de la Iluminación (Bacchiana).

Mantra sobre mandala de arena (Meditación).


La presente Suite para guitarra y voz se estructura, a modo de díptico, en dos miniaturas o tiempos complementarios. El primero de ellos constituye un guiño intertextual a los espacios sonoros de Johann Sebastian Bach, «Templo de la Iluminación» y modelo canónico para las formalizaciones musicales sacras. Así lo refleja ya la concisa evocación, como preludio del tema, de los clásicos minuetos en La menor y Sol mayor sobre el que se edifican las variaciones propuestas en progresivas tonalidades, transportes y modulaciones, esto es, como obra en continuo desarrollo y reescritura en la línea de compositores como Heitor Villa-Lobos (Bacchianas) o Astor Piazzolla (Fugata). Para dicho work in progress, se sigue, además, el paradigma conceptual modélico de autores contemporáneos como Pierre Boulez o Picasso, si bien se encuentra también presente, como sabían estos artistas, en oraciones de diferentes religiones.

Tanto es así que el segundo movimiento de la Suite, como contrapunto, evoca la tradición espiritual de los mantras meditativos y salmódicos budistas con el objeto de transmitir mensajes edificantes en la educación emocional, psicológica y ética de los niños. Se incardina este código estético espiritual, pues, en el interés que ha despertado el budismo, el taoísmo o el sufismo en personalidades de la cultura tan relevantes como Olivier Messiaen con su sinfonía Turangalila, Herman Hesse con su novela Siddhartha o Jorge Luis Borges con su conferencia sobre Budismo en Las Siete noches. Tampoco ha faltado dicha influencia, hasta el momento, en eminentes autores de la Psicología humanista o de la posmodernidad, transpersonal e incluso cognitiva como Abraham Maslow, Erich Fromm, Carl Rogers o Daniel Goleman, entre otros, especialmente en sus planteamientos terapéuticos y epistemológicos sobre autorrealización, conciencia, sentimientos y emociones, intuición, examen contemplativo, meditación holística y consciencia plena (mindfullness), trascendencia del ego, relaciones interpersonales y cooperación, aprendizaje vivencial, psicodrama, flujo energético o creatividad estética, en la que se aúnan, claro está, mente y cuerpo.

Por último, el «aire» andaluz que rezuma el conjunto integral de la Suite responde al empleo de arquetipos armónico-rítmicos procedentes, entre otros estilos, del fandango, la malagueña y la minera, con ecos de Ramón Montoya, además de jaleos y bulerías canasteras o al golpe. Tampoco falta, como complemento conceptual, el empleo de escalas pentatónicas y de tonos enteros, presentes con frecuencia en los métodos de música para niños como el de Carl Orff o el de Kodály, en la obra de compositores contemporáneos como Debussy, Mahler, Bartók, Dvořák, Stravinski o Gershwin, y reconocible también en la escala yo de la salmodia budista y de otros cánticos orientales. Por ello, los títulos de los movimientos que aquí se ofrecen aluden a referentes o realia de sabor andaluz, aunque con un toque binaural zen, identificables en una Stupa budista de la Costa malagueña, en concreto en Benalmádena, sobre un paraje montañoso desde donde se contempla, como una trascendente iluminación, el Mar mediterráneo. «Templo de la Iluminación» es, de hecho, la denominación de dicho santuario, mientras que «Mandala sobre arena» corresponde a uno de los símbolos religiosos que pueden contemplarse en su interior junto a escenas narrativas murales sobre la vida y aretalogía de Buda. Valgan, en fin, estas miniaturas espirituales para niños, que hermanan la tradición espiritual occidental y oriental en un mismo paisaje sonoro, como rendido homenaje a la ejemplar vida y obra de Vicente Ferrer.


Ficha técnica

Producción musical, composición y guitarra: Paco Escobar (Francisco Javier Escobar Borrego).

Producción ejecutiva: M.ª Isabel Dorado Socas.

Voz: Marina.

Ingeniero de sonido: Sergio Fernández Jiménez (Azotea Record).


viernes, 27 de noviembre de 2015

Orfeo Multicolor de José María Micó para Eurídice XXI



Orfeo multicolor



Hay quien tiene la suerte de creer que la poesía está en todas partes, y la reconoce en el viento, en una tarde lluviosa, en el crepúsculo, en un jardín salpicado de besos adolescentes o de estatuas derruidas. Yo no soy capaz de verla más que en las palabras, pero pienso también que sus males comenzaron cuando dejó de ser cantada, cuando olvidó que su esencia es la melodía y su objeto la percu­sión del alma. La música es el entorno natural de la poesía, es un lenguaje universal que, a pesar de sus innumerables escuelas y de sus variados estilos, consigue borrar en cuanto la oímos las fronteras entre lo popular y lo culto: las letras tabernarias de la estudiantina de otros tiempos pueden acabar siendo música de vanguardia, y el trío de morillas del Marqués de Santillana puede compartir espacio con otro trío no menos inolvidable, el de Quintero, León y Quiroga.

Al escuchar estas canciones de siempre con nuevos arreglos y novedosos matices no puedo dejar de evocar los versos de don Luis de Góngora: «otro instrumento es quien tira / de los sentidos mejores», porque la guitarra flamenca de Paco Escobar no es solo una guitarra. Es vehículo de buenas ideas musicales y los versos antiguos gozan aquí de una vida mejor, enunciados con los matices refinadísimos de la voz soprano y acompañados de originales armonías y modernizadoras percusiones. Lo intentaré decir musicalmente:


En el golpeador las uñas bailan,
el bordón vibra con los rasgueados
y los dedos repican, martillean,
silencian, acompañan, acarician.
¿Dónde está la materia, dónde el alma?
Todo a su tiempo, y en tu tiempo, todo.
Ya no es de leño el mástil, la guitarra
boquea con asombro y es ahora
arpa y tambor y viola y melodía.



José María Micó 

lunes, 26 de octubre de 2015

Hércules Animoso libro de la semana en el Portal del Hispanismo



El presente libro ofrece por vez primera la edición íntegra del Hércules animoso (1549-1565), obra casi desconocida del humanista hispalense Juan de Mal Lara (1526-1571). Como señalara el canónigo Pacheco en su Sátira contra la mala poesía, se había quedado, junto a La Psyche, «sin abrigo» no sólo en su época sino hasta la actualidad, debido a su precario estado de conservación así como a su desmedida extensión. 


Se publica hoy este poema simbólico-alegórico en octavas reales -dirigido al malogrado príncipe D. Carlos- para ampliar y enriquecer el corpus textual que conforma la épica española de la segunda mitad del siglo XVI. 


La presente edición de tres tomos coordinada por José J. Labrador Herraiz, con estudio preliminar y notas de Francisco Javier Escobar Borrego, pretende, sobre todo, contribuir al conocimiento integral de la obra (y vida) del humanista que, seguramente, demostró mayor vocación de magisterio en la Sevilla de esos años. 


Frente de Afirmación Hispanista, A.C.
Castillo del Morro, 114
11930 México, D.F.
http://www.hispanista.org

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Flamenco y estética contemporánea. Metodología para su análisis






Conferencia ofrecida dentro del curso de verano de Casariche, celebrados del 19 al 25 de agosto de 2013.

martes, 29 de septiembre de 2015

Juan de Mal Lara, La Psyche


         Juan de Mal Lara, La Psyche, estudio preliminar, notas y edición crítica de Francisco Javier Escobar Borrego, México, Frente de Afirmación Hispanista, A. C., 2015     


            "Juan de Mal Lara tuvo que ser por fuerza un trabajador incansable y talentoso. De otra manera no se explica que pudiese llevar a cabo una obra que resulta verdaderamente ciclópea en su extensión y diversidad. Por ceñirme ahora a sus dos grandes poemas mitográficos, el Hércules animoso y La Psyche, impresiona ver, por descontado, las decenas de miles de endecasílabos que redactó para ellos, pero más, si cabe, la amplitud del universo literario y cultural que abarca ese proyecto binario: relato mítico, épica clásica, novela en verso, alegoría, espejo de príncipes. Hacer vivo el pasado en el presente e iluminar el presente desde el pasado, tal es el designio de Mal Lara cuando parangona los trabajos de Hércules con los del Emperador Carlos o las virtudes de Psique con las de la mujer cristiana, ya sea una Princesa, como Juana de Austria, o sin más la esposa de un enorme humanista y sencillo maestro de gramática: María Ojeda, a quien va dedicado el canto conyugal que abre el libro X del poema.

                Entran ganas de imaginar cómo serían las horas de Mal Lara en el estudio que abrió para ganarse la vida, «…con aquel exercicio de enseñar a la tierna edad –dice él mismo en La Philosophía vulgar– lo que supe de las lenguas y artes que dan principio a todas las partes de doctrina, casi por espacio de veinte años». Más o menos entre 1548, cuando regresa a Sevilla tras su periplo formativo por Salamanca y Barcelona, y 1568, cuando publica La Philosophía  y se consagra ya a los encargos que recibe por parte de las autoridades locales (el recibimiento a Felipe II en mayo de 1570), o incluso de la propia Monarquía (diseño iconográfico de la galera en que don Juan de Austria debía combatir en Lepanto). En esos veinte años se afana también en sus dos grandes poemas; concretamente, es seguro que trabajó en La Psyche entre 1561 y 1565, sin descartar que la hubiese podido empezar antes. La primera fecha no es neutra en absoluto: es el año en que Mal Lara pasó una temporada preso en el castillo de San Jorge, acusado por la Inquisición de ser el autor de unos versos anticlericales. Si en ese momento le tocó al hombre superar el más arduo de sus trabajos, qué duda cabe que también María Ojeda pasó los suyos, como Psique.

                En tiempos de Mal Lara, el de Psique era un tema muy sevillano, como ha estudiado bien Francisco J. Escobar en su Tesis Doctoral. Lo introdujo en las letras españolas el arcediano hispalense Diego López de Cortegana cuando, hacia 1513, trasladó el Asinus aureus o Metamorphoses de Apuleyo, cuyos libros IV a VI contienen, como se sabe, la versión primigenia del cuento. Luego lo abrevió y puso en verso nada menos que Gutierre de Cetina, a partir de unos grabados y versos italianos. Pero volviendo a lo de cuento, es evidente que esa condición de narración folclórica, patente en Apuleyo y  que los especialistas reconocen en el origen del relato, hubo de ser un aliciente para alguien como Mal Lara, tan interesado por las antigüedades como por lo que hoy llamamos cultura popular. Dos esferas que él no consideraba separadas, sino –y bien que se ve en La Philosophía vulgar– como permeables y complementarias entre sí. Del cuento popular a la épica de alcance alegórico hay un recorrido que Mal Lara hizo de la mano de los mitógrafos medievales y de los exégetas del Humanismo, en particular Filippo Beroaldo, autor de una edición del Asinus con comentarios en clave neoplatónica (Bolonia, ca. 1500). La idea era, naturalmente, desentrañar todo el saber secreto que se escondía bajo la apariencia de un simple cuento de hadas.

                Mal Lara contagió su interés por el tema de Psique a Fernando de Herrera, que  colaboró con tres composiciones en el proyecto de su maestro y mentor. Lo mismo hicieron otros ingenios próximos al autor, como Juan Sánchez (o Sáez) Zumeta o el lexicógrafo Cristóbal de las Casas. Pero lo que debía ser un libro impreso se quedó en obra inédita hasta hoy. Con su atinado donaire lo señaló el licenciado Pacheco, uno de los espíritus más lúcidos de aquella Sevilla, en una sátira que compuso hacia 1570:
                                                                  Andará siempre Siche sin abrigo,
                                                               hecha moza de cántaro muy rota,
                                                               sin ganarle a su amo aún medio higo.

El pronóstico de Pacheco pierde hoy su vigencia: Psique ya tiene el buen abrigo que le dan esta edición y la benemérita institución que la patrocina.

Permítaseme, para terminar, una nota personal. Como ya llevo algunos años de trabajo universitario –ciertamente más de los que me restan– puedo decir sin temor a equivocarme que la mayor satisfacción del mismo es encontrar alumnos a los que enseñar y de los que aprender. En esto Escobar es para mí uno de los primeros, y un buen ejemplo me proporciona con este libro, originado en una tarea de la que fui partícipe en su día. De ahí que me sienta tan feliz al verlo impreso.

En uno de los  manuales que Mal Lara escribió para uso de los alumnos de su estudio (In sintaxin scholia, 1567) me he topado con que, en su prefacio, señala como rasgos del buen maestro estos tres: scientia, fidelitas, benevolentia. Son los mismos que yo reconozco en el autor de este libro."
Juan Montero
Universidad de Sevilla


   

jueves, 24 de septiembre de 2015

Juan de Mal Lara, Hércules animoso, estudio preliminar, notas y edición crítica de Francisco Javier Escobar Borrego

  • Juan de Mal Lara, Hércules animoso, estudio preliminar, notas y edición crítica de Francisco Javier Escobar Borrego, México, Frente de Afirmación Hispanista, A. C., 2015, 3 vols. ISBN: 978-84-616-9268-2. Depósito legal: PO 351-2015.


"El Hércules es, sin duda, uno de los proyectos poéticos más ambiciosos acometido por un autor en nuestra Edad de Oro. Malara trabajó en él, con interrupciones, entre 1549 y 1565, hasta llegar al ciclópeo resultado –en palabras de su editor– de «un poema narrativo de corte épico–alegórico en doce libros, distribuidos en cuarenta y ocho cantos, que parangona las gestas y aretalogía del emperador Carlos V a las laboriosas empresas de Hércules». Ahí es nada: más de cinco mil octavas, casi 50.000 versos, más un copioso índice o tabla con multitud de noticias valiosas. Una obra, en definitiva, que pretendió dotar a la nación española del poema épico digno de su poder imperial. Y todo ello en el marco de una voluntad pedagógica de altos vuelos, como demuestra la dedicatoria al príncipe Don Carlos, para quien el Hércules debía ser algo así como un espejo de virtudes en que mirarse.

El destino natural de este poema era la imprenta, pero por las razones que fuese –y entre ellas habrá que contar el triste destino del Príncipe– tal cosa no ocurrió. Afortunadamente, una copia, en su mayor parte autógrafa, se ha conservado en la lisboeta Biblioteca da Ajuda, sin que sepamos cómo llegó hasta allí. Su existencia no era un secreto, pues consta en el conocido repertorio bibliográfico de José Simón Díaz. De ahí que estudiosos como José Cebrián y luego Francisco J. Escobar Borrego hayan podido publicar trabajos sobre el Hércules. Este último ha dado por fin el paso decisivo: enfrentarse a la edición del poema."
Juan Montero
Universidad de Sevilla

domingo, 17 de mayo de 2015

miércoles, 6 de mayo de 2015

EURÍDICE XXI: NUEVO DISCO DE PACO ESCOBAR E INDIRA FERRER-MORATÓ





Eurídice XXI: "La voz a ti debida"

Y aun no se me figura que me toca
aqueste oficio solamente en vida,
mas con la lengua muerta y fría en la boca
pienso mover la voz a ti debida.
Libre mi alma de su estrecha roca
por el Estigio lago conducida,
celebrándose irá, y aquel sonido
hará parar las aguas del olvido.
(Garcilaso de la Vega, Égloga III, 9-16)

Cuenta la leyenda que la dríade Eurídice, caminando descuidada un día sobre la verde hierba de la campiña tracia, fue mordida, de manera irreversible, por una venenosa serpiente. Desde entonces, Orfeo, el célebre poeta, consagró su canto al recuerdo de su memoria. Su música, de hecho, cobró mayor sentido, si cabe, tras su frustrado intento de rescatarla de la morada abisal de Hades durante su descensus ad Inferos.

Esta historia mítica, como la relatan Ovidio y Virgilio –si bien con variantes–, sugiere el arquetipo de la amada como fuente de inspiración musical. Se trata de un prototipo, además, que ha ido transitando a lo largo del tiempo, habida cuenta de que diferentes músicas del mundo –remotas y actuales, escritas y orales, cultas y populares– atesoran la imagen de la figura femenina como generadora del canto; así podría analizarse, aunque no sea ahora este nuestro propósito, desde variadas disciplinas sustentadas sobre el comparatismo entre las artes, tales como la mitocrítica y el mitoanálisis, a partir del armazón metodológico de G. Durand, así como la antropología musical o la etnomusicología.

Pues bien, desde tales pautas míticas procedentes de la tradición clásica, al decir de Highet, el entorno sonoro que se propone en la presente obra acaudala profundos sentimientos estéticos enraizados en el amor y la muerte –Eros y Thánatos–, los celos y el desamor, la alegría y la pena, esto es, como en el flamenco o la copla; sentimientos, en definitiva, universales pero en los que, como denominador común, la figura femenina –v.g., Amèlia o María de Buenos Aires– adquiere un destacado protagonismo. Tanto es así que, por las razones compositivas aducidas, este proyecto estético dialoga, en el plano interdiscursivo, con los estereotipos femeninos de la copla y su hermanamiento con el flamenco, es decir, en las lábiles fronteras historiográficas y genéricas de la Ópera flamenca, sobre todo, entre las décadas de los años 20 y 50; recuérdense, p. e., figuras tan emblemáticas como La Salvaora, La niña de fuego, María Candelaria, Manuela, María de la O, Adelfa, La hija de Juan Simón, Mi niña Lola, La chiquita piconera, Rosa Linares o Dolores María, por citar algunos paradigmas representativos.

Aunque, claro está, Eurídice XXI entronca, al tiempo, con estereotipos de calado romántico: desde la bíblica Salomé con su funesta danza, al decir de O. Wilde, hasta Carmen, la cigarrera gitana, como ya viesen los viajeros europeos y recrease F. Rey en Carmen la de Triana (1938), con la interpretación de I. Argentina al son de canciones tan célebres como Antonio Vargas Heredia (De la Oliva-Mostazo-Merenciano) y Los piconeros (Perelló y Ródenas-Mostazo), tema este último del que habrían de realizar, además, variaciones por bulerías N. Ricardo y M. de Marchena en un dúo guitarrístico. Finalmente, más cercana a nuestro tiempo, cabría destacar la actualización de la hechicera Medea, femme fatale en la obra sinfónica homónima de M. Sanlúcar, quien toma como principal modelo la tragedia de Eurípides. Permítannos, en este sentido, dedicar este disco, entre el flamenco y la tradición clásica, a tan estimado maestro, que tantas puertas ha abierto para la música del siglo XXI a efectos estéticos y de interdisciplinariedad.

Ahora bien, los fraseos melismáticos y mensajes literarios formulados en esta obra no se restringen a una mera palingénesis o reescritura de temas que han viajado, como mitemas latentes, en la memoria oral; así puede comprobarse en colombianas, habaneras o Morillas de Jaén, e incluso codificados, con marca de autor, en el ámbito operísticocomo María de Buenos Aires, de A. Piazzolla, del que hemos llevado a cabo variaciones musicales de su cuadro 3b. Al margen de esta poética del tango (o sencillamente sistema tango), la producción artística que se ofrece parte, como contrapunto, de una adaptación literario-musical con lazos de unión, de un lado, respecto a la ópera en miniatura –son, de hecho, fragmentos de calado lírico los que aquí se ofrecen– y, de otro, con la estética conceptual de J. Á. Valente, melómano y defensor de la brevedad-concentración expresiva frente a la palabra banal. Este maridaje entre ambos discursos estéticos, al igual que los versos cantados por Orfeo, viene a justificar, en consecuencia, el aliento valentiano de los ciclos Página en blanco, Fragmentación, Silencio, Transparencia, Fulgor y Unidad, que dotan a la obra de un hilo conductor, a saber: el itinerario iniciático, como el de Orfeo, desde la fragmentación hasta el principio de unidad encarnado en la luz. Lo ha dicho recientemente José Mª Micó, el poeta, en Caleidoscopio: “¿Qué hay detrás de la luz? / Más luz, más pura”.

Sin embargo, estas nociones de poética musical –en palabras de Stravinsky– quedarían un tanto sesgadas si no subrayásemos la relevancia de la música tradicional-popular en este proyecto; es el caso, por mencionar algunas muestras significativas, de la reescritura de formas genéricas canónicas del flamenco y el folclore catalán –seguiriyas, con sabor contemporáneo por sus guiños a L. Berio, y El testament d’Amèlia–, hasta renovadas lecturas interpretativas como la del villancico del Gloria, a modo de deconstrucción a partir de sus estructuras armónico-métricas con ritmo ternario y aires de canción popular andaluza. No obstante, esta construcción-arquetipo, un tanto ancestral, hermana el flamenco con la copla, como se comprueba con Catalina …, de León y Quiroga en La Dolores (1940), del mencionado cineasta F. Rey, en la que también se incluye, por cierto, una significativa escena de C. Piquer con P. Marchena –Niño de Marchena– como concierto de dos géneros y estilos entrelazados.

No faltan tampoco las reescrituras de otros géneros como el fado, en homenaje a A. Rodrigues, fiel admiradora de la copla desde que visionase Carmen, la de Triana, experiencia que le llevó a interpretar La Zarzamora, Ojos verdes o Los piconeros. Nos ha interesado, de hecho, esta concepción del fado (o fados) como canción urbana, entrela tradición y la contemporaneidad, según hemos comprobado, durante prolongadas estancias de investigación, escuchando los arcanos sones de Alfama, en el Museu do Fado y en otros reveladores enclaves de Lisboa (¡estranha forma de vida!). Fruto de este mestizaje, que se proyecta más allá de la saudade y otros universales del sentimiento, es la granada aportación de diferentes generaciones, aunque bien acordadas en nuestros tiempos; así: C. do Carmo, G. Salgueiro, K. Guerreiro, Camané, R. Ribeiro, P. Rodrigues, J. Braga, C. Pires, H. Moutinho, Mísia, J. Amendoeira, M. Dilar, A. Moura, M. Arnauth, C. Branco o Mariza, hasta entroncar con Madre Deus o Dulce Pontes, entre otros singulares referentes lusitanos.

Por último, no podemos dejar de recordar, en esta recuperación de géneros ortodoxos e híbridos que dialogan con el flamenco y la copla, tanto la habanera, con coda final de tanguillos –esto es, desde nuestra lectura de C. Cano–, como la propuesta de un gráfico de la copla, a modo de evocación de Pena, penita pena del impagable trío Quintero, León y Quiroga. Para dicho recuerdo, que diese señas de identidad al film homónimo (1953) de M. Morayta –interpretado por L. Flores–, hemos seguido las pautas teórico-prácticas de M. Ohana y su concepto del tiento. Se trata este músico, en particular, de un compositor que colaboró, con sus transcripciones, en Mundo y formas del mundo flamenco de Molina y Mairena (1963), habiendo explorado para ello los caminos de lo jondo en Trois graphiques, Tiento –ambas obras de 1957– o Si le jour paraît (1963), cuya pieza Maya-Marsya está consagrada a R. Montoya.

Por lo demás, en dicho cruce de caminos y como punto de encuentro entre tales tendencias eclécticas, hemos optado por un formato desnudo y minimalista representado por la música instrumental para guitarra y la voz lírica de soprano. A partir de esta base sonora matriz, se amplía el dúo, con una voluntad de complementariedad, a un conjunto de cámara, conformado por percusión y cuerda. De hecho, las implicaciones simbólicas planteadas entre la música y el texto literario no necesitan de aditamento tímbrico o textural alguno salvo el de la guitarra y la ilustración vocal, con aportaciones ya, a este respecto, en el flamenco y aunque desde otro concepto, como las de M. Caballé y Serranito, P. Marchena con N. Elías y J. A. Rodríguez, y, de forma maestra, por Sanlúcar y C. Linares en Locura de brisa y trino. No obstante, a propósito de esta última contribución, ofrecemos guiños cómplices respecto a la armonización de la cadencia andaluza con la escala mixolidia en la introducción por tanguillos de Gráfico, con apuntes también a los espacios tímbricos de tonos enteros, sobre todo, en Diáfano, Amália y Amèlia.

Bosquejando, pues, estos paysages des âmes, Eurídice XXI refleja, en síntesis, la actualización o transmitificación, en los primeros compases del nuevo siglo, de un arquetipo literario-musical que se ha transmitido hasta nuestros días y con el que distintos tipos de públicos –procedentes del ámbito lírico, del flamenco, de la copla o del fado, melómanos, en definitiva– pueden sentirse identificados. Abogamos, por tanto, en esta propuesta de flamenco lírico, por recursos conceptuales como el silencio, la expresión diáfana y la transparencia de una forma similar a los postulados estéticos de los poetas órficos o heterodoxos; así, A. Sánchez Robayna.

Al margen de está poética de lo neutro, página en blanco o punto cero, Eurídice, en suma, viene a ser la voz a ti debida para Orfeo, según cantase antaño Garcilaso en su Égloga III, cuyos ecos y resonancias poético-musicales llegarían, con el tiempo, como un granado crisol de tendencias y con el amor como telón de fondo, hasta el poemario homónimo de P. Salinas. Quienes escuchen la presente obra musical como arte de la memoria –o tan sólo como lejana banda sonora de aquella gloriosa Ópera flamenca–, al margen de gustos estéticos específicos y preferencias artísticas predecibles, tendrán, en este sentido, la última palabra.

Francisco Javier Escobar Borrego
Universidad de Sevilla

Miguel de Cervantes, La Galatea






«La Galatea es la única novela pastoril que no aburre a las ovejas». Este certero aforismo de un buen poeta y fino lector, Jacobo Cortines, […] viene a decirnos que La Galatea es la menos pastoril de las novelas así catalogadas, o cuando menos que hay en ella mucho que bordea o se salta sin más las lindes del género. Y no le falta razón.

 La Galatea es, al mismo tiempo, un homenaje a la novela pastoril, cuyos rasgos temáticos y estructurales le sirven de sustento básico, y una protesta contar las limitaciones o convenciones acomodaticias con que sus antecesores la habían cultivado.


Miguel de Cervantes, La Galatea, edición de Juan Montero en colaboración con Francisco J. Escobar y Flavia Gherardi. Madrid, Real Academia Española – Barcelona, Galaxia Gutenberg- Círculo de Lectores, 2014.

La metamorfosis de un inquisidor: El humanista Diego López de Cortegana







El volumen que tiene el lector entre sus manos se remonta, en tiempo e inspiración, a la celebración de las Jornadas Diego López de Cortegana en el entorno humanístico de la Sevilla del Quinientos: estado de la cuestión y nuevas perspectivas críticas, que tuvieron lugar en el municipio onubense de Cortegana durante los días 23-25 de octubre de 2009. Este foro científico permitió a los especialistas invitados plantear nuevas hipótesis de investigación con el fin de sacar a la luz la obra y trayectoria vital del humanista Diego López de Cortegana (1455-1524). La posibilidad de confrontar diferentes perspectivas críticas en un espacio idóneo de análisis abrió la primera puerta para la paulatina forja de la presente monografía, dedicada a un humanista cuya figura resulta tan interesante como controvertida.

En efecto, en las primeras décadas del XVI Sevilla acoge a una selecta minoría eclesiástica que se caracteriza, especialmente, por su notable nivel cultural y por su fecunda labor de mecenazgo. La distinguida nómina de eclesiásticos comienza con un dignatario del cabildo sevillano, el protonotario apostólico y arcediano de Reina Rodrigo Fernández de Santaella (Carmona, 1444-Sevilla, 1509), quien creó en la ciudad un colegio-universidad similar al de San Ildefonso fundado por Cisneros. Formado en la escuela del humanismo italiano, Santaella tradujo al castellano el libro de Marco Polo y compuso, entre otras, una serie de obras para elevar el nivel cultural del clero (es el caso del Vocabularium ecclesiasticum o de la Sacerdotalis instructio circa missam). Una vez fallecido Maese Rodrigo, el cabildo sevillano siguió contando con importantes figuras eclesiásticas como las de Baltasar del Río, Jerónimo Pinelo, Cristóbal de los Ríos, Maese Martín Navarro o Diego López de Cortegana, quien, a decir de Marcel Bataillon, representa la personalidad más interesante del grupo desde el punto de vista literario.

López de Cortegana debió de instalarse en la capital hispalense a comienzos de la década de los ochenta del siglo XV, llegando con el tiempo a desarrollar una notable carrera eclesiástica: canónigo y arcediano de la catedral, fiscal y secretario de la Santa Inquisición, y capellán de la reina por añadidura. Sin embargo, un incidente burocrático le obligaría a abandonar su cargo de inquisidor, lo que favoreció, a cambio, su dedicación al cultivo de las letras. En esta faceta López de Cortegana acometió diversas tareas de importancia a pesar de que ya contaba con una edad avanzada, lo que demuestra una especial curiosidad e interés por la cultura y, más concretamente, por las obras de grandes humanistas (entre ellos, Erasmo, Beroaldo o Piccolomini).

Avalan, de hecho, su trayectoria la edición de una Crónica del rey Fernando Santo (1516), acompañada de un texto prologal, y tres traducciones, a saber, las del Tratado de la miseria de los cortesanos y El sueño de la fortuna –obras ambas de Eneas Silvio Piccolomini–, así como la de la influyente Querella de la paz de Erasmo, una de las primeras traducciones que éste tuvo en lengua española. Sin embargo, podemos calibrar mejor la repercusión de esta “metamorfosis” vital y profesional del humanista si consideramos la gran envergadura que tiene la que acaso sea su obra más temprana y, sin duda, la de mayor repercusión en las letras españolas de la época: la traducción del Asinus aureus de Apuleyo, cuya editio princeps podemos fechar en Sevilla ca. 1513. 

Tomando como eje cardinal el contexto trazado, la presente monografía ofrece, en consecuencia, una puesta al día de la figura y de la obra de este personaje, cuyas facetas de inquisidor y de hombre de letras habían sido poco estudiadas y, aun en esos casos, por lo general de forma separada hasta entrado el siglo XX. Se pretende con ello rendirle el debido homenaje prestando la atención que consideramos proporcionada a la influencia de su obra en el pensamiento y en las letras españolas. La publicación pretende abordar, en suma, los aspectos socio-culturales de la Sevilla del Quinientos, la relación de López de Cortegana con impresores y editores de la época, su adaptación a los patrones intelectuales del Humanismo renacentista, sus vinculaciones con ideologías más o menos heterodoxas como el erasmismo, así como su labor filológica centrada en el estudio, traducción e interpretación de modelos señeros como Piccolomini, Erasmo o Apuleyo. El volumen incide, asimismo, en la influencia que su traducción de Apuleyo tuvo para el desarrollo de la prosa de ficción del Siglo de Oro, como dejan ver El Lazarillo y sus continuaciones, La lozana andaluza o El Quijote. 

En este marco analítico queremos poner de relieve, además, la localización y estudio, por parte de los autores de los capítulos, de un nutrido número de documentos inéditos, como cartas autógrafas de López de Cortegana o de algunos de sus corresponsales más relevantes, manuscritos que presentan escolios, “trazado” y comentarios del propio humanista, o nuevos ejemplares de las obras no atendidos hasta la fecha. Con el fin de facilitar a futuros investigadores el acceso a tales documentos, éstos son recogidos en el correspondiente apéndice, en el que se incluyen diversos índices igualmente concebidos para facilitar la tarea de los investigadores y posibilitar una lectura más rica de la monografía.

Concluimos este preámbulo agradeciendo la implicación de las Universidades de Huelva y Sevilla en este intento de recuperación de Diego López de Cortegana. Especial mención merece, también, el apoyo recibido del Excmo. Ayuntamiento de Cortegana, representado de forma especial en las figuras de su entonces Alcalde, D.Antonio Marín, y de su Concejala de Cultura, Dª. Ana Torres, alma en la organización y concierto de las Jornadas iniciales. Por último, queremos dar las gracias a los especialistas que con su saber, dedicación y generosa disponibilidad han forjado el volumen. Ellos son los auténticos protagonistas de la obra.

Francisco J. Escobar Borrego
Samuel Díez Reboso
Luis Rivero García.


domingo, 1 de septiembre de 2013

CUENTO DE ALMA Y AMADO, DE AGUSTÍN GARCÍA CALVO

Recitado del Cuento de Alma y Amado, de Agustín García Calvo por el profesor Luis Rivero con adaptación musical de Paco Escobar. III Semana de las Letras; Paraninfo de las Facultades de Filología y Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

video

 http://www.editoriallucina.es/cms/agustin-garcia-calvo/homenajes-a-iagustin-garcia-calvo/homenaje-a-agustin-garcia-calvo-en-la-iii-semana-de-las-letras-de-la-ucm

 http://biblioteca.ucm.es/semanaletras3/54175.php?q3=Homenaje+a+Agust%EDn+Garc%EDa+Calvo

viernes, 2 de noviembre de 2012

Tres lecciones de tinieblas, de José Ángel Valente: naturaleza musical, claves de poética e implicaciones simbólicas

Francisco Javier Escobar Borrego

Abstract
El presente artículo ofrece un estudio circunscrito a la caracterización musical de Tres lecciones de tinieblas (1980), de José Ángel Valente (1929-2000). Para ello, se parte, en primer lugar, del análisis de las claves de poética que ofrece el escritor en distintos textos (entrevistas, ensayos, discursos, diario …) para, con posterioridad, identificar las fuentes de dicho poemario, ya sean musicales –desde el canto gregoriano hasta Webern, Boulez o Schenker–, literarias (Gonzalo de Berceo), filosóficas (Miguel de Molinos), etc. En el conjunto de modelos presentado sobresale, en particular, la asimilación por parte de Valente del género de las Leçons des Ténèbres –sobre todo, Couperin y Charpentier–, así como de la tradición áurea española, con ecos de Tomás Luis de Victoria, Quevedo y sus Lágrimas de Hieremías castellanas, la «música silente» de San Juan de la Cruz o la «poesía musical» de Góngora, entre otros señeros referentes. Por último, dada la compleja naturaleza genérica de Tres lecciones, se presta especial atención, en fin, tanto al simbolismo pitagórico como a las propiedades musicales de las letras-números para concluir con unas notas sobre la poética del fragmento.

Full Text

http://riviste.unimi.it/index.php/enthymema/article/view/2219

domingo, 14 de octubre de 2012

NUEVO PROYECTO DISCOGRÁFICO A PROPÓSITO DE LA MÚSICA LÍRICA


Paco Escobar está concluyendo la grabación de su próximo disco, ilustrado con la voz de la soprano Roser Ferrer-Morató. La obra está auspiciada por distintas entidades dedicadas a la gestión musical entre las que destaca el Área de Creación Acústica (A. C. A), dirigida por el compositor contemporáneo Antoni Caimari, con el que Paco Escobar tuvo un fructífero encuentro musical. A dicha sesión de grabación acudieron, entre otros músicos destacados, el compositor y director de orquesta Joan Martinez Colás, y la soprano Roser Ferrer-Morató.